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MALLAS EN AUMENTO DE PENE

Durante la última década el culto por la estética masculina ha alcanzado cotas nunca imaginadas. La implosión del implante capilar ha dado lugar a una nueva tendencia: El aumento de Pene.

El tamaño del pene siempre se ha percibido, desde época prehistóricas, como símbolo de virilidad y hombría. Esta herencia ha llegado a nuestra sociedad sin demasiadas alteraciones. Sociedades tan complejas como los egipcios representaba a Amon – Min con un falo de proporciones sobrehumanas. En la actualidad se sigue dando una importancia excesiva al tamaño del pene.

La cirugía de aumento de pene comprende dos vertientes. El alargamiento y el engrosamiento. Si bien existe un consenso bastante amplio en las técnicas de alargamiento, es en el engrosamiento donde mayor divergencia encontramos. Las opciones no quirúrgicas como el empleo de ácido hialúronico han disparado su indicación por su sencillez, pero proporcionan resultados que difícilmente superan los cuatro meses, y que generan toda una amalgama de complicaciones cada vez más frecuentes, desde quistes a necrosis cutáneas. En la vertiente quirúrgica encontramos cuatro grandes opciones. La primera sería el empleo de células madre, la segunda el empleo de mallas, en tercer lugar disponemos de la grasa y en último lugar los implantes siliconados.

Centrándonos en la opción de las mallas, suponen una alternativa con resultados notables en el incremento de grosor. Estos dispositivos que pueden ser de origen animal o extraídos de la propia piel del paciente, se colocan bajo la piel del pene. Para ello se retira la piel del pene, se separa del cuerpo de este y se adhiere a las fascias, para después reubicar la piel del pene. El objetivo de la malla no es otro que crear una cicatriz gruesa entre la piel y el pene.

Efectos adversos del Aumento de Pene con Mallas

Como comentábamos, el incremento de grosor en el cuerpo del pene puede ser interesante, pero nos centraremos en los posibles efectos adversos que deben ser muy tenidos en cuenta. El primero de ellos es la posibilidad de que se produzca una disminución de la potencia eréctil, así como del tamaño del pene en erección. Ello es debido a que el pene es una estructura que funciona como un globo que debe llenarse de sangre. En la erección se produce una llegada masiva de sangre que aumenta el tamaño del pene y genera la turgencia. Cuando colocamos una malla, se produce una cicatriz en torno a ese globo, y esta puede ser limitante para la erección, ya que produce una constricción del pene. El segundo efecto indeseable es el nulo aumento del glande, creando en ocasiones una transición abrupta entre ambos. Otras complicaciones menos reseñables, incluyen la posible infección de la malla, así como la intolerancia de la misma.

Es importante reseñar que el empleo de este tipo de mallas ha estado ligado desde hace décadas al tratamiento de pacientes quemados. En ellos, cuando se coloca un injerto sobre zonas nobles, como puedan ser las zonas tendinosas, se hace necesario aportar un grosor extra a la piel. En la década de los noventa se precoznizo su uso en pene pero de forma relativamente frecuente, y asociado a los problemas de erección sobrevenidos en largo término por su uso, han hecho que algunos fabricantes, como Allergan, recomendaran no emplearla en el pene.

Respecto a las restantes opciones, todas ellas presentan pros y contras respecto al empleo de mallas. Su empleo se debe individualizar, ya que cada caso es diferente y en función de la experiencia de cada cirujano el uso de un método u otro está igualmente indicado.

En el caso de las mallas, bajo nuestro punto de vista deben reservarse a pacientes secundarios, en los que las técnicas menos agresivas, como el empleo de injerto de células madre, hayan fracasado, así como para pacientes con secuelas de cirugías previas.

Técnica NEF de Alargamiento y Engrosamiento de Pene

La cirugía de pene, a buen seguro va a aumentar su indicación y realización en el futuro inmediato. Se hace imperativo aumentar el foco de la clase médica en ellas, para mejorar las técnicas disponibles y compartir las situaciones vividas por diferentes cirujanos. Es interesante indicar como en los congresos americanos y europeos de cirugías plástica o urología seguimos sin encontrar charlas específicas sobre esta cirugía, que sigue siendo tabú en la sociedad y en la profesión médica. En nuestro caso hemos presentado un estudio en el que recogemos la serie más larga publicada hasta la fecha mediante técnica NEF. Esperamos que sea estímulo y antesala para aumentar la formación de compañeros y de pacientes, ya que cuanta más información brindemos a la sociedad mejor servicio podremos proporcionar a nuestros pacientes.

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